enero 13, 2011

EL PERRO -

Como el sueño intranquilo y fatigoso, como la noche que se pasa en vela,
como el golpear de un pensamiento en lo hondo, como el arder la brasa de una pena,todo lo que nos toca un poco fuerte nos pinta en la expresión alguna seña.

Hasta la misma duda, que no es nada, en lo perdido del mirar se muestra.
Se engañarán los hombres con los hombres cuando en silencio la verdad se encierra,cuando las vistas el encuentro esquivan, cuando el semblante el sentimiento niega.
Pero el buen perro…, el buen perro no confunde nunca por más que el hombre su sentir escuenda, y parece que sabe hasta los sueños que un rastro de sombras en ocasiones deja.
Uno sale alunao y ni lo mira; él no le hace ni fiestas y lo deja pasar como sin verlo, pero muy fijo desde atrás lo observa y sigue despacito, a la distancia, porqué nos ha visto arrugas en las cejas o la neblina del mirar confuso que hay en las vistas del que sufre o piensa, y desde lejos siembre nos mira, nos compriende y no se acerca,enfrenando sus propias alegrías pa no venirnos a estorbar con ellas, y mientras el
hombre va calmoso, representando que el pensar le pesa, él mantiene sus ímpetus y marchan como llevando entre los dos la idea.
Cuando la voluntad, como guapeándole el alma, el último chirlo al corazón le pega y la tristeza se arrincona o huye y al hombre vuelve la expresión serena, el perro sin miramientos corre, pecha, pasa rozándole las piernas y ladrando, que es riéndose a su modo, ni caso le hace aunque le griten ¡fuera!. Porque la voz y el ademán se ablanda le descubren que el hombre no lo echa, y finge peleando y le acomete,y lo abraza, y le gruñe, y forcejea, y compriende que el hombre también finge cuando castiga con la mano suelta; y él le muerde y le acaricea, y aquella boca que mordía,
tiembla. Uno vuelve a gritarle y le amenaza, él hace que nos teme y nos cuerpea.
De pronto se nos viene con furia pero ahí, nomás, se nos clava y asujeta. En ademán de provocar se agacha con las manos abiertas, con la mirada llena de picardía haciendo amagos un instante queda, como buscando un claro pa d’entrarnos, hasta que salta y llega. Y representa que le hicieron gracia las señas que deja, y la pelea sigue hasta que el hombre vencido se le entrega, se deja abrazar sin resistirse mientras los costillares le palmea. Cuando el perro se larga, en el sosiego con que va,
demuestra ese descanso del que quiere, y logra con mucho esfuerzo, alguna cosa buena.
Después siguen los dos, él se adelanta y se para, y espera. A cada rato nos observa un poco como temiendo que las sombras vuelvan. Por ahí se aburre el hombre y en un tronco al descuido se sienta, echa la mano al tabaco y sin buscarla, con las vistas del perro se tropieza y el animal, con su miraza fija y buenaza y serena,nos ve sacar la chupa, las hojillas, liar, encender y guardar la yesca. A las primeras bocanadas de humo, sobre un muslo nos pone la cabeza y su ademán parece que nos dice:
‘Ya lo sé compañero, no se escuenda’, y nuestra mano se nos va solita y al perro acaricean y el cigarro, olvidao, se nos apaga y el brazo, quieto, sobre el perro queda.

enero 12, 2011

HUBO PAGO EN EL OBRAJE-LANDRISCINA


Corre el año treinta y nueve
en un obraje del Chaco,
Enero lo aviva al sol
como apurando un churrasco
y allí en el medio del monte
entre crujidos y hachazos
la gente distingue un ruido
que no es común en el pago,
es el ruido de un motor
que está llegando a los saltos
porque viene en la picada
queriendo domar las huellas
que le dejaron los carros.

El hachero que escuchó
dejó amagado un hachazo
y gritando de alegría
se fue corriendo a los saltos
porque ese ruido no es otro
que el ruido claro del auto
en el que llega el patrón
con la plata del salario...
...por eso corren contentos
por eso van a esperarlo
todos quieren ser primeros
en saber la hora del pago
pa'dirse a lavar al rancho
mientras tejen ilusiones
o hacen planes pa'gastarlo...

-Yo voy a comprar ropa nueva.
-Yo provista para rato.
-Yo viá ver si llego al pueblo
porque no fui en todo el año.
Y otros entre truco y vino
seguro han de liquidarlo.

Y así entre la algarabía
de preparse pa'el pago
la gente olvida que un Dios
les dio a todos un destino
que es un camino marcado
y que si alguno lo deja
se ensume hasta las orejas
en el charco del diablo
..pero en eso nadie piensa,
...y ya en el medio e'la siesta
las guainas barren un patio
le acomodan los asientos
y cuelgan unos faroles
pa'que sirva pa'la fiesta.

-gritó un hachero a la gente
-Ya abrió la administración!
y asomó un señor de lentes
que le llaman el contador,
se escuda en un mostrador
que encaja contra una puerta
y allí pide las libretas
pa'hacer la liquidación.

-A ver, Ramiro González.
-Presente -gritó un paisano
que refregando sus manos
se acerca hasta el mostrador.
-Esto es lo que te sobró,
son treinta y tres con noventa
poné el dedo en el recibo
aquí tenés tu libreta...
y sí es que querés chupar
pagá la caña al contado
poque ya saben ustedes
que para el chupi no hay cuenta.

-Ajá -le dijo González-,
Traiga nomás esa caña
Ya que es plata lo que suebra.
Y se fue a esperar el baile
Prendido de la botella.
Y así sigueron pasando
los hacheros en cadena,
cada hachero un eslabón
cada eslabón una pena,
penas que pronto olvidaron
con esa caña que quema,
porque todos se llevaron
para el baile su botella...

Hasta que llegó la noche
en aquel rancho de fiesta
fiesta pobre del hachero
que no sabe ni una letra
y el que montado en sus sueños
quiere escapar rienda suelta
por el camino del vino
hacia una vida más buena...
...pero el vino es traicionero
y lo aparta de esa huella
él lo empuja desde adentro
para que vuelva a la fiesta
y lo invita que demuestre
que es más hombre cualquiera,
porque el vino manda fácil
cuando el hombre es sin escuela.

Y así comienza la cosa
tal vez por una zoncera
empieza la discusión
los ánimos se caldean
y después de un empujón
ya está lista de pelea.
Benítez quiso sacar
a la novia de Cabrera
y el novio en cuanto lo vio
copó la banca en la fiesta.
-No chupe si es que no aguanta
y conmigo no se meta
no sea de que lo planche
de un cachetazo en la jeta.

Y ese fue todo el motivo
que originó la tragedia.
Benítez sacó el cuchillo,
también lo sacó Cabrera.
Y al pobre viejo don Castro
cuando vino a separar
Benítez le erró un puntazo
Que de darle lo bandea;
los cuchillos se encontraron
se gatearon como fieras,
Benítez perdió dos pasos
que fue ganando Cabrera,
se hicieron unos amagues
como estudiando flaquezas,
Benítez tanteó el destino
dejando la guardia abierta
y el otro que no era manco
lo convirtió en osamenta.

...Y allí empezaron los gritos
las lamentaciones y quejas,
el patrón vino corriendo
se agarraba la cabeza
y le echó mil maldiciones
a los que hicieron la fiesta...
...el muerto era buen hachero
y perderlo era una pena...
el contador de los lentes
que llegaba en camiseta,
mirando dijo en voz alta
sin reparo a que lo oyeran:
-Cuando nó, estos negros tapes
no van a andar en pelea
tienen plata y ya se chupan
más vale que ni nacieran.
-No, mi amigo, no se pase
que también es culpa nuestra
-dijo el patrón en un tono
como a callarlo sin seña.
-Nosotros trajimos plata
y vendemos ese vino
que fue el que tomó Benítez
y hecho sangre ahora chorrea.
Aunque de todas las culpas
la mayor es la ignorancia
de esta gente sin escuela,
que se divierte a su modo
ya que chupar es su fiesta;
no se divierten mejor
porque nadie les enseña,
lo mismo que el trabajar
y ese vivir como bestias,
o el de no saber firmar
por no conocer las letras,
fue por que nadie les dijo
que en el pueblo hay una escuela
donde hay un director
y tal vez una maestra,
que ya hubieran evitado
hace rato esa pelea,
con esos dones de padres
que brotan de su paciencia...
...pero ya no pudo hablar
se hizo el duro a su manera
y se corrió pa'lo oscuro
disimulando su pena...
Y en el medio de aquel patio
como una muestra inservible
de otro tipo de coraje
se fue apagando Benítez
tendido en un viejo catre;
la noche se hizo profunda,
quedó en silencio el obraje,
un hacha quedó sin dueño,
un hijo quedó sin padre,
y un cuzco pensó pa' adentro
y estaré solo en el rancho
ya no hará falta que ladre.

Allí quedaba ese hachero
personaje de una historia
escrita en su propia sangre
para carne de los chismes
de las viejas del paraje
o pa'que al llegar al pueblo
en un cajón sin lustrarse
la gente diga tristona

TIEMPO ADENTRE E'LA SIEMBRA..

Un hombre camina solo tiempo adentro de la siembra
esta paseando su angustia sobre su vida de tierra
que son las pocas hectáreas de esa chacra pura pena
donde siempre tuvo algo que vino aguarle la fiesta
Unas veces las heladas que vinieron tempraneras,
otras veces fueron plagas, otras lluvia y otras seca,
la cosa es que nunca tuvo cosecha que fuera buena
Ahora es otoño en su vida, esa vida que se seca
como esta seca la chacra culpa del sol que la quema
Hoy ya no sabe que hacer, se pasea y se pasea,
los ojos mirando lejos como añorando su tierra
o mirando en años mozos cuando a estas playas viniera,
porque a veces algo ayuda el recordar cosas viejas.
Pensar en cuando llegó, una mañana serena
amanecer de ilusiones que iluminaron su senda
para que encuentre un arado y se olvide de la guerra,
Ilusiones que anduvieron caminando en tierra suelta
cantando junto a su dueño con cada gota de siembra,
ilusión que hecha capullos le permitió que intentara
traer a la que esperaba en un pueblito de Europa
para ser su compañera
Y al poco tiempo llego la tímida Federenca,
pelo rubio y ojos claros que apuntalaron la siembra
iluminando aquel rancho con su menuda presencia
Llegó la gringa y la chacra parecía estar de fiesta
Aparecieron cortina y hasta mantel en la mesa,
cantaron mejor las aves al ver que llegó una dueña
Y tuvo otro gusto el pan que amasara por las noches
en ese andar de impaciencia porque la gringa era arisca
para andarse con pereza.
Y a todo le puso el lomo sin preguntar cuanto pesa,
y así pasaron seis años persiguiendo la cosecha.
Mas lo bueno dura poco y la pobre cayó enferma.
El gringo desesperaba sin saber como atenderla,
temblando la llevó al pueblo
cuerpeándole a la picada su sendero de culebra,
y sin medir el cansancio de aquellas sus pobres bestias
entró al galope en el pueblo como a ganarle a la muerte
una vida en la carrera.
Y en esa misma volanta mensajera de cosechas
muy triste por la picada llorando trajo sus penas,
porque se volvió muy solo sin la pobre Federenca
que se quedó para siempre debajo un poncho de tierra
Iba llegando a la chacra y en el rancho creyó verla
repitiendo esas palabras que al morir ella dijiera
- Cuidá la chacra José, trabaja y nunca la vendas.
Y allí comenzó a vivir las cuentas de su existir
en un rosario de penas
porque además de faltarle su tan guapa compañera
el destino desde entonces le mezquinó las cosechas.
Por eso camina solo bajo aquel sol que lo quema
como queriendo en su andar gastar el surco
hasta hundirse para siempre en esa tierra
como queriendo encontrar junto a perdidas cosechas
La figura angelical de su buena Federenca
para seguir siempre juntos caminando de la mano
tiempo adentro de la siembra.

EL REMATE-YAMANDU RODRIGUEZ

Falta el aire y sobran moscas,
este domingo de Enero.

El sol fríe las chicharras…
duerme un matungo azulejo…

Algunos pollos con árganas
están de picos abiertos.

En los charquitos de sombra
hay unas guachas bebiendo.

Por los caminos calientes
pasa la siesta en su lerdo.

Ojos azules de cardos
curiosean desde lejos
y asoman por als goteras
ojos azules de cielo…

Todo es dulce de tan pobre…!
Frente al rancho del estanteo
que anda con los cuatro codos
deshilachados de tiempo,
subasta un rematador
las pilchas de un criollo viejo.

Hay muchos interesados
son vecinos todos ellos,
muchachos que hast’hace poco
le llamaban: el agüelo.

Recostao en el palenque,
los mira tristón el viejo:
han ido a comprar barato
cosas que no tienen precio…
Y piensa con amargura:
Ya no da criollos el tiempo…!

__ “¿Qué vale este par de espuelas?”
Y las rodajas de fierro
son como dos lagrimones
que llorasen por su dueño.

Con ellos salió a ganar,
hace ya muchos inviernos,
la novia en un bagual blanco;
la vida en un bagual negro.

Los mozos suben la oferta:
__ “Doy diez, quince, veinte pesos!”
Disputan como caranchos
el corazón del agüelo.
Al escucharle se pone
rojo de vergüenza el ceibo.

__“Son suyas las nazarenas”
dice a uno el martillero.
Le han vencido las lloronas
hoy, por desgracia! Hoy, tan luego
que en el palenque, la vida
ató su bagual más negro…
y piensa con amargura:
Ya no da criollos el tiempo…!

Sacan a la venta un poncho,
donde garúan los flecos
para mojarle los ojos
al que se lo lleve puesto.
Tiene la boca surcida
Y lo gastó tanto el viento,
que al trasluz del calamaco
se ve la historia del dueño…
Guampas, chuzas y facones
lo cribaron de agujeros…
pero su filosofía
siempre le puso remiendos:
de día con un celeste;
de noche con un lucero.
__ Yo pago por esa pilcha
toda la plata que tengo!
__ Subo una onza la oferta!
__ Si no hay quién de más, lo quemo!

Entonces cai el martillo
en lo duro de silencio…
Un joven se lleva el poncho.
Y allí se acerca el gaucho viejo
está temblando de frío
en una tarde de Enero,
y piensa con amargura:
ya no da criollos el tiempo…!

Así pierde en la bajada
lo que ganó de repecho:
una a una las ovejas;
pilcha por pilcha, el apero…

Quisiera salvar del lote
su mancarrón azulejo,
pa que lo agarre la noche
en un caballo estrellero.
No tiene más que uno. Y ese
se lo quema el martilero!

Allí termina el remate.
Cobró su cuenta el pulpero.
Aura sí: al verlo de a pie
tan amargo, tan deshecho,
todos los rumbos arrollan
los lazos de los senderos
y son cuatro pialadores
que están esperando al viejo:
en cuanto quiera salir,
lo van a dar contra el suelo!

Entonces, aquellos mozos,
se acercan a defenderlo
y el más ladino le dice
entre temblón y risueño:
__ Todos compramos sus pilchas
pa’ salvárselas agüelo.
Aquí tiene sus espuelas…
Aquí tiene su azulejo…
Uno le trai en los brazos
igual que un niño, el apero
y otro le entibia las manos
con aquél poncho de flecos…
porque sigue dando criollos
muy lindos criollos, el tiempo!

enero 02, 2011

NAVIDAD GAUCHA de MAXIMO CENOZ SENDIC (1924-2009)

Por lo criollo de su cuna,
que fue un cajón lleno e ´pasto
porque nació en un ranchito
perdido en medio del campo
apenitas si su Madre
se abajara del montado
una noche que de oscura
¡no se véian ni las manos!
y se hizo candil la estrella
de Belén, para alumbrarlo.

Porque fueron los primeros
en llegar a saludarlo
paisanos qu´en las laderas
cuidaban de los rebaños,
y uno le dio un corderito
para que tuviera un guacho;
otro , lo abrigó en la cuna
con un pelego, ¡ bien blanco!
Y fue su primer juguete
el cencerro de un buey manso

De mozo, se hizo tropero;
le dio por ir arrimando
al potrero de la Gloria
las almas de los cristianos.
Y en las “sueltas” que paraba
lo rodeaban los paisanos,
unos porque estaban rengos;
otros porque estaban mancos,
¡y hasta el ciego pudo ver,
y hasta el mudo salió hablando!

Porque pudo ser soberbio
y fue, ¡tan prudente y manso!
que de Todopoderoso
nunca anduvo compadreando,
que mas predicó con obras
que con su hablar “comparando”,
y por los trillos que hacía
siempre iba dando una mano,
mientras anduvo en la Tierra
durante treinta y tres años.

Y al final, Jesús, el justo,
injustamente acusado
(por no saber lo que hacían,
como dijo al perdonarlos),
allá en la punta de un cerro
sobre una cruz estaqueado,
tras repartirse sus prendas
lo bandiaron de un lanzazo
sin ver que matarle el cuerpo,
era espiritualizarlo.

Por lo criollo de su cuna
como empezó este relato,
por lo digno de su vida
y por su muerte, ¡ a lo macho!
-en defensa de su Patria-
no les quede duda hermanos:
que en aquella Nochebuena
en tiempo y lugar lejano,
al nacer el Nazareno,
con El, ¡ nació el primer gaucho!

LA COCINA EN NAVIDAD-CUENTO DE JAVIER DE VIANA (1868-1926)

La cocina era grande, gruesos los muros de cebato y espesa la techumbre pajiza. Tanto el calor como el frio tenían que forcejear mucho para meterse adentro.
Pero en aquel 24 de diciembre, el aire parecía hecho con polvo de plomo hirviendo, y los peones optaron por cenar en el patio, y aun allí achicharábalos la canícula-
-Me s´está reditiendo el sebo! quejose un indiecito ético. Y respondió el capataz:
-Se mi hace qu´el sebo suyo no alcanza pa sobar una manea. Si juese el negro Pedro…
-¿Qué hay con el negro Pedro? –interrogó fingiendo enojo el aludido.- ¡Siempre lo han de sacar a bailar al negro Pedro!...
-¡Lo qu´es hoy, hermano-terció otro peón,- si alguno se saca a bailar se afisea.
-¡Por qué decís?
-Porque se ti´van a redetir las catingas…
-Pa mí-opinó el capataz,- qu´el viento sopla de las Uropas y nos escupe el calor de los cañonazos.
-A mi no me cabe ni un bocao de comida en la barriga
- Es que la panza es como cuero fresco que encoge con el calor
Continuaba la guerrilla de sátiras, cuando se presentó en la puerta Tía Filomena. En la luz del crepúsculo, la cara de la vieja se confundía con el ébano lustrado del hollín de las paredes. Desde el patio, los gauchos advirtieron entre la blancura lechosa de las motas y el color claro de la zaraza del vestido, una bola negra con un largo tajo transversal formado por el nácar de los dientes.
Puestos los brazos en jarra y balanceando la cabeza de hombro a hombro, la vieja negra increpó:
-Siga no más la prosa!...¡ A vé si se acaban de una vé la merienda y se presienta un comedido p´ayudarme a sobar la masa!
-¿Tenemo amasijo mañana, tía Filomena?
-Dijuro, carece hacé la torta por Navidad.
-¿Navidá? …¿Qué bicho es ese?...
-¿Gúé! …¿No sabé que e´Navidá el…Señor?
-¿El patrón?
-¡Nuestro Señó Jesucristo, animal! Ya sé ve que nunca fuiste a l´Iglesia, hereje!...
- Cuente eso, morocha- rogó Pedro y la vieja, que no deseaba otra cosa, púsose en cuclillas y empezó:
-Pue….había un carpintero llamado don José que se casó con Ña María, pero por podé, porque vivía en otro pago y tenía mucho trabajo apurao y no podía dir pal casorio…Y aconteció que poco dispues Tata Dios la mandó a ña María al alcalde San Gabriel…
-San Gabriel?...No lo conozco. ¿ De qué partido?
-Yo no sé. Güeno, dejame seguir. El alcalde le dijo a ña María que Tata Dio la había elegido pa que juese la madre ´e Jesucristo, quien, cuando juese grande, debía encabezar una gran regolución pa redotar al gobierno y castigar a los comesarios, polecías y alcaldes qu´estaban viviendo a costillas del país…
-Pu ´ese lado iba bien el alcalde…
-…..pero como nunca falta un chismoso, le jueron con el cuento al gobernador, un tal de apelativo Horrores, quien sobre el pucho mandó tres comesarios pa qu´en seguida que naciera el niño lo degollaran ahí no más…
-¡Canallas!
-Pero Tata Dió, que tuito lo sabe primero ´e nadie, llamó un angelito, le hizo ensillar su mejor parejero y lo fletó pa la casa ´e ño José, p´alvertirle que debía buscar su mujer, cargarla en ancas y juir de la provincia. Obedeció ño José y dispues de trotiar muchas leguas llegó al escurecer al pueblo de Belén
-Belén?....eso es en la banda Oriental, yo estuve..
- Será, yo no sé….Jueron a una fonda, desensillaron y, como no había posada porque habían caído muchos forasteros, tuvieron que hacer noche en la caballeriza. Y ahí nomá le vinieron los dolores a misia María, y tuvo que desocuparse sobre un montón de paja..
-Ansina también nací yo! –interrumpió Pedro.
- En seguidita Tata Dio le telegrafió a lo Tres Reyes mágicos-uno era negro- y los tres reyes agarraron los caballo y marcharon esa mesma noche para dir a ponerse a las ordenes del gurí recién nacido. La noche era oscurísima, pero había una estrella grandota que caminaba delante de ellos señalando el rumbo…
- ¡El lucero, a la fija!....
-Sería. Los jefes llegaron y se arregló cospiración, teniendo por jefe a nuestro Señó Jesucristo, ricien nacido….Mañana es el santo de nuestro Señó Jesucristo y carece festejarlo…
El negrillo Pedro, que, de todo el largo relato sólo había recogido una frase, se puso de pie en medio del grupo y dijo, con cómica arrogancia:
-¿Han oído?...entre los generales de nuestro seño Jesucristo hubo un negro…¡Qui era rai, nada menos!...¿ y dispues haganlé poco caso a los negros!....

octubre 23, 2010

EL PAGO: ESTILO POPULAR ANONIMO

Eres de mi rancho alero
y del recado la cincha,
de mi frente eres la vincha
que llevo bajo el sombrero;
eres el nido de hornero
donde anida mi cancion
y freno de mancarrón
que cruza el desierto al paso,
en fin,pago, eres el lazo
que pialó mi corazón.

Eres el gaucho tropero
el alma pura y sencilla,
eres la verde gramilla
donde retoza mi overo;
eres el viento pampero
en el triste atardecer,
mas eres amanecer
en la cuchilla ondulada,
eres la flor colorada
en el ceibo , al florecer.

Eres llama del fogón
donde se dora el asado
y cimarrón ensillado
que da jugo al corazón;
eres tierna vibración
de la guitarra querida
la única que en la vida
nos va endulzando el dolor,
eres, en fin, esa flor
de espinillo desprendida.