febrero 21, 2012

La rastra

La rastra, que cerraba su parte delantera, es una de las prendas gauchas que subsisten aún y quizá la que goza de mayor aceptación. Reemplaza la hebilla común de nuestro cinturón y consiste en una chapa de metal -níquel, plata u oro- de diversas formas, unas veces grabado y otras calado, monogramas hasta el nombre del dueño.

De argollitas soldadas en la parte inferior de la chapa, salen repartidas por mitades, a derecha e izquierda, ramales -cadenitas o trabas articuladas- terminados en una especie de botón que suele ser una moneda de plata o de oro, un escudo, una flor, etc.; estos botones se abrochan en los ojales correspondientes en los dos extremos del cinto, con lo que este queda sujeto y cubre el ceñidor o la faja.




Por lo que respecta al tamaño y el peso, hubo rastras de todas las magnitudes, de acuerdo con el gusto del interesado o con el volumen de su cuerpo.

Igual variedad debe anotarse en lo referente a los motivos decorativos de su labrado

Botas de potro

La "bota de potro" es, por excelencia la más típica de las prendas gauchas. Su nombre se debe a que estaban hechas de cuero de potro; podían ser tanto de caballo, yegua o potrillo, aunque se daba preferencia a los animales desarrollados, pues ese material resultaba de mayor duración.












































Para hacerlas, se sacaba entero el cuero de las patas traseras de un potro; una vez limpios de todo pellejo y bien sobados, esos tubos de cuero, con la parte del pelo hacia afuera -dejándolo o afeitándolo, a gusto de su dueño- se amoldaban a las piernas y pies del hombre; el ángulo que forma el garrón servía de talonera, y la parte superior, ajustada con un tiento o liga, de caña.


Las puntas de la bota se dejaban, a veces, abiertas totalmente o en parte, y por esa abertura salían los dedos de los pies, que los jinetes llevaban desnudos para estribar "entre los dedos" o sea de acuerdo con las costumbres de aquella época.



Se llegó a comercializary se vendían a ocho reales las botas blancas y a seis, las otras.

Una bota similar a la descripta, menos frecuente, pues sólo la usaban los gauchos ricos o elegantes que resultaban caras y poco durables, era la que se confeccionaba con cuero de tigre o gato montés, dejándole el pelo con todo su colorido.

Se prefería la piel de caballo blanco por su aspecto delicado semejante al pergamino.

De bota e bombacha

"Esta cantiga baguala
É o idioma dos bravos
Que se fizeram escravos
Do mundo e da própria sina
E aos poucos os descrimina
Mas não lhes tira o direito
São tauras do mesmo jeito
Essa é a razão que se acha
Pois um homem de bombacha
Merece todo o respeito"
fragmento  de "Erguendo a Pátria nos Tentos", de Rogerio Villagran
Tomado de Flick Eduardo Amorin...excelente fotógrafo

La bombacha

El origen de este "pantalón", se remontaría a la Guerra de Crimea, donde las tropas aliadas usaron uniformes similares al de los turcos, adoptando sus amplísimos pantalones ("El gaucho" - F. Assunçao - 1963).
Debido a la gran producción de estos raros pantalones, y al concluir inesperado de la contienda bélica, el sobrante fue remitido al Plata, donde los soldados los usaron; pero el sobrante seguía y se incluyó en las existencias de las pulperías, donde el paisanaje la adoptó. Esto rondaba la época de 1855-56.
Existe otra versión que dice que el General Fructuoso Rivera le pide a su esposa Bernardina, vía postal, que le envíe bombachas: "mandame unos calsones de merino mordore von vachas o como generalmente cedice alo chino, el Gen. medina me ametido en esto y por esta rrazon te dio este petarde, no te olvides de mandarme las vatas", esto ocurría en 1843 en Uruguay... o sea que la prenda de vestir tiene un origen en nuestras tierras un tanto dilatado, pero su ascendencia turca es prácticamente innegable. Fue también Etchegaray, el vasco fabricante de alpargatas uno de los que ayudó a la difusión masiva de la bombacha o pantalón turco en nuestros campos.
La bombacha pampeana es más delgada que la usada en el litoral o bombacha "oriental" y las confecciones preferidas fueron el gris mezclilla, oscuro, sufrido; el negro; el "bataraz" o "pied de poule" y luego la gabardina.

El sombrero en el gaucho

Fernando Assunçao en su libro  "Pilchas criollas" nombra al menos "cinco tipos" de sombreros usados por los hombres de campo:
Chambergo: según las investigaciones de Lehmann-Nitsche, el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española, en su 1ª edición de 1729, nos dice en su cuarta acepción: "Chambergo. usado como adj.: Se entiende por extensión de otras cosas: como sombrero chambergo, casaca chamberga, etc ". Aunque es en la segunda acepción en donde explica el origen de chambergo (Conde Armand-Frederic de Schomberg, quien adoptó, como parte de los uniformes militares de los que fue uno de los creadores, este tipo de sombrero blando, de copa relativamente baja, con una ala doblada y sujeta a la copa con una presilla, con galones y pluma, y quien, como a la casaca y otras prendas acabó por darles nombre, en España, a pesar de su carácter de militar enemigo): "Chamberga. Se llamó también a un Regimiento que se formó en Madrid en la menor edad del Rey Don Carlos II, Gobernando los Reinos Doña Mariana de Austria su madre, para su guardia; del qual, en su primera formación fue Coronel del Rey y después Marqués de Aitóna, etc". "Diósele este nombre porque trahian los Oficiales y soldados las casácas como las chambergas".

En la segunda edición del mismo diccionario, en su cuarta acepción, dice: "Chambergo,ga.; adj. que se aplica al sombrero redondo y sin picos; llámase así por ser parecido al sombrero que usaban los soldados de la chamberga"

Panza de burra: su origen se remonta a los arrieros y acemileros de Asturias y LeónPanza de burro y recibe su nombre por el material con que se confeccionaba. Se obtenía cortando en redondo el cuero de la barriga de las burras. Luego se colocaba sobre el extremo de un poste, estirándolo y moldeándolo, hasta darle forma cónica, y se le ataba un tiento en redondo, para mantener esa forma, y se le doblaba el borde de manera de formarle el ala, que seimpre era angosta e irregularmente cambrada.

Gorro Pisón, de Manga o Frigio: Este era una especie de cono o tronco de cono, de tela gruesa y basta (lana, tripe, bayeta, punto) de un color fuerte (rojo, verde, azul) y ribeteado o forrado en contraste vivo, cuyo origen hay que buscarlo, precisamente en el pueblo de Asia que le prestó el nombre (los frigios) y que fuera tomado, con carácter simbólico, por los revolucionarios franceses que derrocaron a Luis XVI.

El nombre Pisón puede tomarse por su origen (Pisón es una localidad gallega) o por su forma, el pisón es un instrumento de forma de cono truncado, labrado en madera dura y por ende pesada, al que se agregaba un mango de largo variable.

Blancos del Cuzco y Pajillas de jipijapa: son los hijos americanos del Panza de burra. Se fabricaban con finas hojas de palma, secas y blanqueadas, cortadas en delgadas tiras entretejidas siguiendo un entramado circular, desde el centro de la copa hasta el borde del ala.

diciembre 12, 2011

PELAJES ENTREVERADOS-Letra: Carlos Castello Luro -Música: Atahualpa Yupanqui

Tuve un lindo doradillo, salió de un monte con puerta;
medio charcón, lista tuerta y apenita de colmillo.
Por lo blanco en los codillos era mi flete lagarto,
recio de encuentro y de cuarto, como venao de ligero
ni lo veían los rayeros de ganar ya estaba harto.

Se lo llevó el romerillo por emprestarlo una vuelta
ya no arrebata más vueltas se apagó mi doradillo.
Hoy tengo un chuso tordillo de los llamados sabinos
y como buen argentino no me podían faltar
dos gateaos para mudar: uno rubio otro barcino.

Un flor de gateao tiznao me sacó de mil apuros
marca de Remigio Luro me lo habían regalao
De ahí procedía un bragau un tostao, un lunarejo
y un zaino mula ya viejo un anca mora, un barroso
y un lindo palomo brioso un nevao y un azulejo

Amancé uno testerilla cabos negros, varios moros,
mala cara, sangre i' toro y un rosillo mascarilla.
Un colorao gargantilla, un picasito lucero,
un rosao, un zarco overo y como suebra pincel
tuve un zaino negro argel y un tubiano pescuecero.

Se distinguir un trabao, un pico blanco, un lobuno,
anca nevada y cebruno. Rosillo moro y cruzao,
Maneao de atrás, el fajao, raya i´mula, el media res,
mancha, pintao, yaguané rabicano y por si salvo:
uno, dos, tres y cuatro albo bien calzao y pangaré.

A los bayos no los mato; naranjos, blancos, rodaos,
pampa, roanos, enceraos, el canario, el huevo i' pato
Y pa' dir cerrando el trato: llueve y no llueve es la menta;
me he referido al tormenta, pa' muchos entrepelao;
y si de algo me he olvidao vayan sacando la cuenta.

CANTA ATAHUALPA YUPANQUI

 


 

 







noviembre 21, 2011

Asi lo conoci a Artigas- Joaquin Lencina (Ansina)

Cuando chico me dijeron:
Eres hijo de Lenzina.
A tu padre lo vendieron
¡Así que a la cocina!

¿Quién fue mi madre? -pregunté-
Murió cuando te trajeron.
Vino del África, sin fe.
Así me contestaron.


 De mi infancia sólo recuerdo
Del carnaval las comparsas,
Con los tambores de cuero,
Y los morenos entusiastas.

¡Me decían qué era negro!
¡Nunca quise ser overo!
Me gusta ser verdadero:
Asco tengo del negrero.


Cuando joven siempre hice
De mandadero y aguatero.
No siempre hice lo que quise,
Hasta que fui guitarrero.

Cuando iba a la Aguada
Escuchaba a los marineros.
Y así me embarqué por nada,
En un navío de masteleros.
¡Cuánto sufrí en el mar!
Siempre me preguntaba:
¿Cómo podría retornar?
¡Escapé porque nadaba!
De las costas del Brasil
Pasé a las Misiones,
Vendido como marfil,
¡Qué miserias! ¡qué traiciones!

Llegó el bendito día
Cuando uno de ojos celestes,
Mirándome, decía:
¡Pagaré lo que me cuestes!
¡Con tal que me sigas
Te haré libre de verdad!
-Así me dijo Artigas-:
¡Amarás la libertad!