marzo 24, 2012

EL CAMBÁ- GODOFREDO NUÑEZ CHAVEZ

Versión original:

Vengo del rancho del motacú,
donde suba el sayubú,
en jasayeses traigo urucú
pa’ vender en Santa Cruz.

En mi churuno traigo somó
para invitar al patrón,
y en este tari traigo el alcohol
pa’ ablandarle el corazón.

Y de borracho yo le diré:
“Arrégleme mi cuentita patrón,
ya no quiero trabajar más aquí,
quiero irme pa’ l pobla’o”.

Y el patrón enoja’o dirá:
“Agarren a ese camba por favor,
tírenle dos ‘arrobitas’ nomás,
y que se mande mudar”.

¡Viva Santa Cruz!, mi tierra natal,
quiero yo pasear por el arenal,
¡Oh, mi Santa Cruz!, la Reina Oriental,
me gusta bailar en el carnaval

febrero 27, 2012

CUCHILLO MODO DE PORTARLO


Modo de portar cuchilloEl gaucho portaba su cuchillo en la cintura, cruzado en la espalda en forma diagonal, sostenido por la faja o el "tirador". El filo hacia arriba, y el mango hacia la derecha si el usuario era diestro. La frase de Hernández en su Martín Fierro , acerca de que se debe llevar de modo que al salir, salga cortando, es una metáfora que ha dado lugar a numerosas especulaciones. Pero lo cierto es que el gaucho llevó el cuchillo de esa manera.
Otra forma de portar cuchillo, era en la bota, o también -si el cuchillo era pequeño- en el frente, junto a la "rastra" ligeramente cruzado. Este tipo de cuchillos se denomina "verijero" pues se lleva cerca de las "verijas" (ingle).
Si el arma de era de hoja muy larga, se solía llevar en el recado, entre las caronas de cuero, y por eso recibía el nombre de caronero.

MI CUCHILLO


Te fuiste..poniendo viejo
 mi cuchillo..tan amado!
si habras cortado en tu vida
ya que ese fue tu destino
la gala de tu gran filo..
era el diario comentario
'entre la peonada,
 en el campo
donde quiera te sacaba..
y con darte una chaereada
 ''eras como una ''yile''
y tambien mas de una vez
cuando algun maleducado
 quizo hacerse el mas pesado
y sin querer lo planie'',.
por eso que desde entonces
 te llevo muy bien guardado
 y aunque estes viejito'' y mellado"
estas en mi corazon
y quizas otro como vos nuncas tendre
Roberto Ledesma.

febrero 22, 2012

ME PREGUNTAN COMO ANDO- ARGENTINO LUNA

Me preguntan cómo ando y respondo más o menos…
con angustias en el alma por lo que le han hecho al pueblo.

Cómo puede andar un hombre que no ve al otro contento,
que ve niños en la calle, sin escuelas, cartoneros,
gorrioncitos desnutridos, ojos tristes analfabetos,
que ve madres mendigando sin honor y sin respeto.

Me preguntan cómo ando y respondo más o menos…
si una manga de langostas se ha robado hasta los sueños
gobernando desgobiernan, porque la justicia es de ellos
y con nombres y apellidos sinvergüenzas andan sueltos,
esta manga de ladrones que se roba mis impuestos
mercenarios de la vida, jubilados con privilegios.

Me preguntan como ando y respondo más o menos…
Porque siento que la bronca me va ganando terreno
y es allí donde me digo, si es que me gana qué haremos
ya somos muchos con bronca y se nos acaba el tiempo.

Me preguntan cómo ando y respondo más o menos…
Por los niños sin cobijo, por los brazo del obrero,
por los llantos de las madres, por la paz de lo abuelos.

Habrá que ganar la vida, hacer la vida de nuevo
Habrá que ganar la vida, hacer la vida de nuevo
Un puñado de mal paridos no puede ganarle a un pueblo.

El pedido- Santiago Chalar

febrero 21, 2012

EL FACON

El facón, de hoja muy larga, con filo de un lado y un pequeño contrafilo en la iniciación del lomo, era arma de combate; entre la hoja y la empuñadura solía tener un travesaño de metal o gavilán, de diversas formas, que defendía la mano de los cortes. El facón podía ser reemplazado por la daga, de menor longitud, con filo y contrafilo total, sin gavilán o con uno muy pequeño. Algunos facones llegaban a medir hasta setenta y cinco centímetros de largo.
Tanto el cuchillo como el facón y la daga, se enriquecían con mango y vaina de plata o de plata y oro, según las posibilidades de sus dueños.

A veces, el facón o daga era largo casi como una espada y resultaba incómodo para llevarlo en la cintura, sobre todo, andando a caballo.



El inconveniente se obviaba colocándolo en el recado, entre las caronas y sobre el lado de montar; por eso, se le daba el nombre de "caronero", denominación que corresponde también al cuchillo o facón corto que solía esconderse entre las mismas, a modo de reserva para ciertos casos

Libro EL FACON ORIENTAL por DIEGO VELAZQUEZ (2012)